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Phishing en la red. Protege tus datos

No, no nos referimos a tirarle la caña a esa persona a la que le respondes la story con llamitas. El phishing es una estafa de internet que consiste en obtener información confidencial de forma fraudulenta.

La forma más común es hacerse pasar por una persona o empresa de confianza en una comunicación oficial electrónica (un email, un sms…) o incluso llamadas telefónicas. De esta forma intentan conseguir una gran variedad de datos, desde tus contraseñas bancarias, a tu información de ecommerce o los datos de tus perfiles de redes sociales.

Vale, recibido, pero… ¿cómo lo puedo evitar?

Es raro que las empresas te pidan datos personales a través de emails. A veces es difícil reconocer estos mensajes por su apariencia, pero es muy complicado imitar el formato de una empresa, así que fíjate en errores, faltas de ortografía o incoherencias. Comprueba también la dirección del remitente.

Ok, pillado ¿y qué puedo hacer para aumentar mi seguridad?

Después de leer el correo no hagas clic en ningún enlace, verifica primero en tu perfil poniendo el enlace directamente en la Url del navegador.

Mejora la seguridad de tu dispositivo con las últimas actualizaciones del navegador y del sistema operativo. A poder ser ten un antivirus profesional.

No introduzcas tus datos en sitios web que no sean seguros y revisa frecuentemente tus cuentas.

El primer paso para que un sitio web sea seguro es que empiece por “https://”

Si lo que quieres es comprar por internet de forma segura, es tan fácil como tener en cuenta estas consideraciones:

  • Usa una conexión a internet o wi-fi segura. Si la conexión es pública es más probable que los paquetes de información que mandes puedan ser capturados.
  • Compra en sitios web conocidos y con buena reputación. Comprueba que la Url del sitio coincide con la de la web donde crees estar.
  • Revisa su política de privacidad.
  • Evita los enlaces de correos y anuncios. Sí, a veces se cumple que las ofertas son demasiado buenas para ser verdad.
  • Facilita solo los datos personales necesarios. Una empresa no necesita saber el nombre de tu mascota para venderte el outfit de moda.

Recuerda, revisa con frecuencia los movimientos de tu tarjeta de crédito, que los cargos que tengas sean conocidos y los tengas controlados. Si algo te chirría hazle una llamadita a tu banco y arreglado. Si quieres saber más, échale un vistazo a este vídeo.